Por la fecha 29 de la Zona B de la Primera Nacional, nuestro primer equipo cayó 1-0 en su visita a Colegiales. Un gol inesperado antes de cumplirse el primer minuto de juego condicionó el desarrollo de un partido que terminó con las manos vacías para el Torito.
Este sábado por la tarde, Nueva Chicago visitó Munro con la premisa de sumar puntos vitales en el tramo final de la temporada. Sin embargo, el encuentro por la vigésimo novena jornada de la Primera Nacional presentó un escenario adverso desde el pitazo inicial.
Un gol de otro partido que definió la tarde
El desarrollo del juego se vio drásticamente alterado cuando apenas el cronómetro marcaba 57 segundos. Tras una acción en la que un jugador local cabeceó hacia el centro, un desafortunado despeje en nuestra última línea le dejó el balón servido a Rodrigo Monserrat. El jugador de Colegiales, casi desde la mitad de la cancha, sacó un remate de primera que tomó por sorpresa a nuestro arquero, Facundo Masuero. La pelota tuvo un trayecto inesperado y se coló en el arco para decretar el 1-0.
Ese tempranero balde de agua fría fue el único tanto de la tarde. A partir de allí, el trámite se hizo cuesta arriba. Chicago intentó reaccionar, adelantó sus líneas y buscó generar asociaciones para llegar al empate, pero se encontró con un equipo local que, con el resultado a favor, se replegó para cuidar una victoria que lo acomoda en la zona de Reducido. Pese al empuje y la entrega de nuestros jugadores hasta el final, faltó la puntada final para lograr quebrar el cero en el arco rival.
A redoblar esfuerzos de cara a lo que viene
Esta derrota deja a Nueva Chicago con 32 unidades en la Zona B. La institución transita una etapa crucial del torneo, donde el objetivo principal es sumar para alejarnos definitivamente de la zona baja de la tabla y asegurar la permanencia, en una lucha muy reñida con equipos como Patronato y Chacarita.
Sabemos que el momento exige compromiso, unidad y mucho trabajo. El plantel profesional ya pone la mente en el próximo compromiso, sabiendo que en Mataderos tendremos una nueva final para revertir esta situación junto a nuestra gente. Hoy más que nunca, hay que levantar la cabeza y seguir peleando.
